Las personas incluidas en la lista Europea y sus proyectos serán presentados en el festival EmTechs Europe (19-21 Mayo, Gaoth Dobhair,  Irlanda),  y culminará con un banquete de gala para celebrar su trabajo.

La lista “35 Innovators Under 35” del MIT Technology Review (https://emtecheurope.com/innovators-2022/) es un reconocimiento anual a quienes están haciendo avanzar la tecnología desde la situación actual a su futuro. Cada año se nominan más de 500 personas, y de este grupo los editores eligen a las 100 personas más prometedoras para que pasen a la ronda de semifinalistas. Su trabajo es evaluado por un panel de jueces, expertos en áreas como la inteligencia artificial, la biotecnología, el software, la energía y los materiales. Con la información obtenida de estas clasificaciones y evaluaciones, los editores eligen la lista final de las 35 personas más innovadoras menores de 35 de Europa.

La global lista se creó en 1999 en honor del centenario de MIT Technology Review, y en 2010, se amplió la búsqueda de los innovadores más prometedores organizando ediciones regionales de la lista. Hay versiones regionales en América Latina, Europa, China, India, Asia-Pacífico y MENA. Los ganadores de las listas regionales son considerados automáticamente para la lista global.

Esta lista busca personas cuyo trabajo técnico e innovador promete dar forma a las próximas décadas y reconocer el desarrollo de nuevas tecnologías o la aplicación creativa de las existentes para resolver los mayores problemas del mundo. Se premia el trabajo ingenioso y elegante que es importante para el mundo en general, no sólo para los colegas de un campo o industria en particular.

Ana Ortega-Gil, investigadora Kronikgune, ha sido elegida e incluida en la lista de las 35 personas innovadoras menores de 35 años de Europa. En su candidatura, ha querido mostrar el trabajo de diseño de ayudas digitales a la toma de decisiones que encarnan el cambio de paradigma desde la resolución de problemas asistenciales discretos y reactivos hacia decisiones proactivas moduladas por el resultado sanitario general al que responden: calidad de vida, de muerte, y de atención.  El trabajo realizado en el proyecto europeo ADLIFE, se ha construido un marco de resultados de salud para personas mayores de 55 años con enfermedades crónicas (insuficiencia cardíaca y EPOC), y que ha derivado en la definición de las reglas generales para clasificar cualquier recomendación proporcionada por un módulo de ayuda a la decisión clínica según el resultado en salud al que contribuye.  Esta clasificación ha puesto de manifiesto la necesidad de diseños de sistemas basados resultados en salud y de ampliar y de extender los estándares para el intercambio de datos de salud.

En este trabajo, Ana ha cubierto esta necesidad de los módulos de ayuda a la toma de decisiones en ADLIFE mediante tres estrategias: asociar las guías clínicas basadas en la evidencia con los resultados en salud; diseñar modelos de predicción (desnutrición, ingresos evitables, depresión, dependencia e hipotensión); y diseñar las ayudas para involucrar a los pacientes y a los profesionales en la toma de decisiones compartidas y en la planificación anticipada de los cuidados.